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Viviendo entre latas

En uno de mis paseos por los alrededores de la capital del Turia, en su apreciada y amenazada Horta, me topé con una fantástica escena que me devolvió la ganas de escribir algo en nuestro olvidado blog.

Mientras cruzaba por un pequeño puente sobre el Barranco de Carraixet, cerca de su desembocadura, me iba fijando en la cantidad de botellas, latas y la increíble proliferación de vegetación acuática (en el barranco drenan cantidad de productos fertilizantes de la huerta) retenida, además, por una de estas redes dónde se acumula todo este amasijo, supongo que para que no vaya a parar al mar. Cuál fue mi sorpresa al encontrar una simpática Focha Común que había anidado sobre toda esta masa de basura que, para más inri, se había colcado prácticamente bajo un puente sobre el que circula la autovía, con el estrés que eso debe conllevar. Presten atención…

Pero no solo la Focha había sabido sobrellevar vivir en este estercolero si no que unas cuantas parejas de zampullines navegaban sobre las aguas entre latas con total tranquilidad.

¿La moraleja? No sé la verdad. Supongo que la naturaleza tiene más fuerza de la que pensamos y, menos mal porque lo llevan claro con nosotros a este paso. ¿Tú que piensas?

Hoy es, nada más y nada menos, el día mundial de los humedales. Aqui va un video de WWF sobrevolando Doñana, una acción de denuncia de las principales amenazas de los espacios protegidos.

Me refiero a la ya muy mencionada en este blog, XV Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, sí, esa en que se reunieron unos cuantos mandamases en Copenhague para charlar sobre el clima y demás menesteres (supongo que de petróleo y dinero que es lo que realmente les interesa…).

Bueno, y tras casi un mes desde su inicio, ¿qué conclusiones se pueden sacar? Pues básicamente lo esperado por Greenpeace y muchos de nosotros (me incluyo); Ninguna. Creo que la mejor palabra para definirlo es impotencia. El director de Greenpeace de España en la cárcel en la capital danesa, y China, India y EEUU de broncas con la UE; al final, un acuerdo de última hora con objetivos no vinculantes para todos los países y sin resplado legal, pues vaya pastel! Si hasta Obama lo reconoció hace un par de semanas, cito: “Creo que es justificado que la gente se sienta decepcionada por el resultado en Copenhague” y “…al menos mantuvimos una posición y no hubo un gran retroceso desde donde estábamos”. Manda cojones, ¿no?

Ya veremos que se inventan en México 2010…

Enviada especial a Copenhague jejeje!

Curiosas declaraciones de Evo Morales en su intervención en la Cumbre del Clima que se está celebrando en Copenhague. Esperemos que estas declaraciones, que dejan a más de uno en su lugar, no caigan en saco roto.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, señaló este miércoles en Copenhague, Dinamarca, que el único camino que existe para salvar al planeta de la crisis climática que vive actualmente, producto de las emisiones de gases de efecto invernadero, es acabar con el modelo capitalista.

“Tenemos que acabar con el sistema capitalista, con ese modelo económico si queremos salvar a la Madre Tierra”, expresó el mandatario boliviano en una rueda de prensa previa a su discurso que emitirá en la Cumbre Climática que se realiza en la ciudad europea.

El mandatario aseguró que el mercado capitalista se quiere hacer más rico promoviendo el mercado de carbono. “Queremos decir basta de lucrar con la desgracia que ellos le están provocando a la humanidad”, manifestó.

Por tal motivo, el Presidente anunció que una de las propuestas que su nación y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) presentan es la creación de un tribunal de justicia climática, para poder juzgar a los países que “siguen dañando y contaminando el planeta Tierra”.

“El tribunal ha sido aceptado por los pueblos y nuestro objetivo como mandatarios es salvar a toda la humanidad, no a la mitad de la humanidad”, expresó Morales.

Otra de las propuestas que señaló el presidente sudamericano fue la de bajar la temperatura a un grado para evitar que muchas de las islas del mundo desaparezcan y para que los glaciares logren salvarse, pues como consecuencia del calentamiento global han comenzado a derretirse.

Finalmente, el mandatario expresó que el objetivo principal es salvar a la Tierra del desastre climático que la afecta. “Tenemos que defender a la madre tierra, que es la vida de la humanidad”, expresó.

Evo

El presidente Morales y su homólogo venezolano, Hugo Chávez, llegaron este miércoles a Copenhague, para llevar a la conferencia “una sola voz” de los países que integran la ALBA.

Los países de la ALBA presentaron el pasado jueves su posición que defiende la vigencia del protocolo de Kioto y pide el pago de la “deuda climática histórica” por parte de los países en desarrollo.

El pasado jueves, Chávez había condicionado su asistencia a Copenhague a lo que se decidiera en la cumbre de la ALBA en La Habana.

“Los países que más contaminan no asumen su responsabilidad, el primero de ellos Estados Unidos, y pretenden seguir destrozando el planeta. Ése es el modelo capitalista”, acotó el mandatario.

Vía | Radio Nacional de Venezuela

Lo que pudo ser y no fue

Cumpliendo el presagio de los más pesimistas parece ser que, de momento, la cumbre de Copenhague no ha servido absolutamente para nada, salvo para dar unos cuantos días de lujosas vacaciones a nuestros mandatarios. Greenpeace lo retrataba de una manera muy acertada:

Obama

Insostenible

Aquí os dejo un corto pero intenso artículo de Manuel Rivas titulado “Insostenible”, publicado ayer en El País.

Parece haberse extinguido la especie de los científicos, periodistas e incluso primos que negaban el cambio climático. Ahora estamos en la fase de las grandes alternativas: “No niegues nada, pero no hagas nada”. Muchos de los antiguos negacionistas se dedican a la difusión entusiasta de “falsos amigos” lingüísticos, tan nocivos como los gases de efecto invernadero. Cuando te hablan de “crecimiento sostenible” hay que traducirlo ya por “crecimiento simultáneo”, una de las teorías mágicas del neoliberalismo: cómo incrementar el negocio aumentando y disminuyendo a un tiempo las emisiones. Ahí entra el truco del mercado de carbono, ese cambalache llamado también comercio de emisiones. Puede comprarse el derecho a la contaminación sostenible. Esa parece ser la componenda, ensayada en el pacto de Kyoto, que quieren desenvolver las grandes corporaciones y gobiernos timoratos. Otra estafa del capitalismo mágico es equiparar lo desigual. Para entendernos, el as Camps y la copiloto Barberá podrían adquirir los derechos anuales de emisión de metano de una honrada vaca cántabra para poder soltar sospechosos gases efusivos por el tubo del flamante Ferrari. El escritor Flaubert confesó en una carta al ruso Turgueniev: “Siempre he intentado vivir en una torre de marfil, pero una marea de mierda no deja de golpear sus muros, y amenaza con tirarla abajo”. En lugar de inquietarse, hay magnates que desde la altura de la torre de marfil, se frotan las manos ante semejante marea. Empiezas por el comercio de gases de invernadero, y acabas creando un mercado internacional de escrúpulos. Mientras el lobby nuclear refuerza su campaña, vendiéndonos la nueva generación de reactores como fábricas de chocolate, en puntos de la costa italiana se van descubriendo barcos cargados de residuos radiactivos y hundidos por los servicios de limpieza de la mafia. Cuanto más cara sea la mierda, más negocio. Es la criminalidad sostenible.

Prioridades

Es curioso ver como toda la esperanza que generó el nombramiento del actual presidente de los EE.UU., Barack Obama, es pateada con cada nueva acción del susodicho mesías.

Primero fué la promesa de retirar las tropas de Irak y Afganistán, en lugar de ello se ha convertido en la duda de cuantos miles de soldados más harán falta para garantizar la seguridad en la región.

Después fué la promesa de acelerar el proceso de desarme nuclear a nivel mundial y en lugar de ello se firmó un acuerdo por el que EE.UU. conseguía que Israel quede al margen de las inspecciones de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, organismo de la ONU encargado de regular y contabilizar el estado de los arsenales nucleares de paises que, aún en la sombra (como es el caso de Israel), cuenten con armas de destrucción masiva en forma de ojivas nucleares.

Y ahora el señor Barack Husein nos sorprende con el acuerdo alcanzado con el Régimen Chino por el que la cumbre de Copenhague, que pretendía ser el siguiente escalón en la lucha contra las emisiones incontroladas de CO2 a nivel global, se convierte en otro escaparate en el que los mandatarios de las principales economías mundiales se pasearán remarcando lo preocupante que es el estado del planeta y lo crucial del compromiso de todos y todas con este problemón.

Está claro que es cuestión de prioridades.